En esta clase conocimos el haiku y aproveché la actividad para hacer una broma sobre un compañero con quien, por cosas de la vida, no quedé en el mismo grupo. La idea nació de esa confianza que permite convertir una situación cotidiana en un texto breve y divertido.
Esta es una versión pública y anonimizada. Los nombres y las fotografías de las personas fueron retirados para conservar el sentido de la actividad sin exponer datos personales.
Un amigo manda,
me sacó de la familia
porque quiso así.
Se cree dictador,
hace siempre lo que quiere
y nadie dice nada.
Después cambió de grupo,
dejó botado su reino
como si nada pasó.
Ahora anda con otros,
ya ni se acuerda de uno,
anda todo olvidado.
Perdió todo el reino
por ir detrás de otro grupo:
¡tremendo traidor!
Transparencia sobre IA: el fondo de acuarela fue generado con inteligencia artificial para esta versión del sitio. La instrucción exigió una escena completamente nueva, sin personas, rostros, nombres, texto, firmas ni marcas. El poema se mantiene como texto HTML para que sea legible y accesible.
Lo que aprendí
La actividad mostró que una forma de escritura muy corta también puede cargar una historia completa. El humor, el ritmo y el contexto compartido permiten decir mucho con pocas líneas.