Autor: Luis

  • Las 4C de la comunicación: recorrido por el primer corte

    Este primer corte comenzó con una clase que me pareció bastante entretenida, porque fue vivir algo diferente a lo que normalmente había encontrado en la universidad. La primera actividad fue jugar Stop y allí me di cuenta de que todavía me hace falta ampliar el vocabulario.

    Aprender mediante el juego

    También hicimos un cadáver exquisito. Me pareció una actividad muy divertida: a través de lo ridículo o cómico de las historias se podía aprender de una manera distinta. No era solamente escribir por escribir, sino escuchar lo que otras personas proponían y continuar una idea que uno no controlaba por completo.

    Lectura, memoria y disciplina

    Las lecturas me llevaron por dos caminos. Con El infinito en un junco pensé en la Biblioteca de Alejandría, la conservación del conocimiento y el poder de transmitirlo. Con los textos de David Foster Wallace reflexioné sobre la excelencia, la disciplina y el trabajo que existe detrás de una técnica que parece arte.

    Una postal hecha de sonidos

    En otra clase aprendimos una nueva forma de comunicación: las postales sonoras. Los sonidos pueden producir imágenes mentales y activar recuerdos sin mostrar una fotografía. Para hacer mi propio registro salí a Panamericana de Titán Plaza, en Bogotá. Aunque me distraje un poco durante el recorrido, eso también terminó haciendo parte de la experiencia.

    Haiku y creación visual

    El haiku se convirtió en una oportunidad para bromear con un compañero porque habíamos quedado en grupos diferentes de laboratorio. La actividad permitió aprender una nueva forma de comunicación y, al mismo tiempo, partir de algo personal y cotidiano.

    La experiencia del fanzine

    En la última clase del corte trabajamos un fanzine. Pudimos hablar del tema de la clase y de otros asuntos que también me interesan. Tuvimos que correr para imprimir y la atención de la papelería no fue la mejor. Además, por el afán, se perdió una caja. Son situaciones pequeñas, pero hacen parte de la experiencia estudiantil y también dejan aprendizajes.

    Cierre del primer corte

    Comunicar no fue solamente presentar información. También fue jugar, escuchar, escribir, grabar, diseñar y aprender de los imprevistos.

  • El haiku como juego y complicidad

    En esta clase conocimos el haiku y aproveché la actividad para hacer una broma sobre un compañero con quien, por cosas de la vida, no quedé en el mismo grupo. La idea nació de esa confianza que permite convertir una situación cotidiana en un texto breve y divertido.

    Esta es una versión pública y anonimizada. Los nombres y las fotografías de las personas fueron retirados para conservar el sentido de la actividad sin exponer datos personales.

    Un amigo manda,
    me sacó de la familia
    porque quiso así.

    Se cree dictador,
    hace siempre lo que quiere
    y nadie dice nada.

    Después cambió de grupo,
    dejó botado su reino
    como si nada pasó.

    Ahora anda con otros,
    ya ni se acuerda de uno,
    anda todo olvidado.

    Perdió todo el reino
    por ir detrás de otro grupo:
    ¡tremendo traidor!

    Transparencia sobre IA: el fondo de acuarela fue generado con inteligencia artificial para esta versión del sitio. La instrucción exigió una escena completamente nueva, sin personas, rostros, nombres, texto, firmas ni marcas. El poema se mantiene como texto HTML para que sea legible y accesible.

    Lo que aprendí

    La actividad mostró que una forma de escritura muy corta también puede cargar una historia completa. El humor, el ritmo y el contexto compartido permiten decir mucho con pocas líneas.

  • Elogio de la dificultad: pensar por uno mismo

    Elogio de la dificultad: pensar por uno mismo

    Al trabajar Elogio de la dificultad, de Estanislao Zuleta, la idea que más me quedó fue que muchas veces queremos una vida sin problemas. Pensamos que ser feliz significa que todo salga bien, que nada nos ponga en riesgo y que siempre podamos sentirnos seguros.

    El texto propone mirar esa idea de otra manera. Lo difícil también ayuda: los problemas nos hacen pensar, buscar soluciones, esforzarnos y aprender cosas nuevas. Si todo fuera fácil, también perderíamos muchas oportunidades de cambiar y mejorar.

    Pensar y escuchar

    Otra parte importante es aprender a pensar por uno mismo. Esto implica preguntar, tener dudas, formar ideas propias y aceptar que uno también puede equivocarse. Pensar por cuenta propia no significa creer que solo mi opinión vale. También exige escuchar críticas y respetar a las personas que ven el mundo de otra manera.

    Zuleta también habla de la manera desigual en la que juzgamos los errores. Cuando yo me equivoco puedo justificarme por lo que pasó, pero cuando se equivoca otra persona es fácil decir que actúa así porque esa es su forma de ser. Mirar ambos errores con la misma medida es una práctica más justa.

    Ser libre tampoco es necesariamente cómodo. Decidir por uno mismo incluye hacerse responsable de lo que uno hace y preguntarse qué quiere construir con su vida.

    Mapa conceptual con ocho ramas sobre la dificultad, la libertad, el pensamiento propio y el respeto por otras opiniones.
    Mapa conceptual elaborado a partir de la lectura de Elogio de la dificultad.

    Idea final

    No todo lo difícil es malo; a veces los problemas son los que nos hacen pensar, aprender y mejorar.

  • Disciplina, excelencia y distracción

    Disciplina, excelencia y distracción

    En En cuerpo y en lo otro escogí los textos relacionados con Federer y con la naturaleza de la distracción. Ambos hablan de la excelencia y de la disciplina, un tema que me toca bastante porque he intentado buscar esas cualidades durante estos años.

    Me gustó la forma en la que una técnica tan pulida puede compararse con el arte. Lo que vemos parece natural, pero detrás existen muchos años de esfuerzo, repetición y cuidado. La facilidad que percibe quien observa es, en realidad, el resultado de una práctica constante.

    Eso es a lo que he intentado llegar en el estudio y en mis metas personales: tener tanta dedicación y disciplina que mis métodos, hábitos y rutinas también puedan verse como algo bien construido. No se trata de buscar la perfección inmediata, sino de sostener el trabajo incluso cuando aparece la distracción.

    Idea que me queda

    La excelencia que parece espontánea suele estar sostenida por hábitos, disciplina y muchos años de práctica.

    Lectura trabajada

    Wallace, David Foster. En cuerpo y en lo otro. La lectura se cita como parte del proceso académico y no se publica para descarga.

  • Alejandría: conocimiento, memoria y poder

    Alejandría: conocimiento, memoria y poder

    En la lectura de El infinito en un junco escogí la parte de la Biblioteca de Alejandría y la manera en la que reunía el conocimiento de su tiempo. Esa acumulación de saber también otorgaba poder, algo que continúa pasando ahora.

    Guardar el conocimiento y transmitirlo a las futuras generaciones ha sido esencial para nuestro avance como especie. Al principio, la información viajaba de forma oral. Esa forma permitió que las experiencias de una generación llegaran a la siguiente, aunque siempre existía la posibilidad de que una parte cambiara o se perdiera.

    La escritura transformó esa relación con la memoria. Las ideas podían transmitirse con mayor claridad, conservarse durante mucho más tiempo y recorrer lugares a los que su autor nunca había ido. Por eso me llamó tanto la atención Alejandría: no era únicamente un edificio lleno de rollos, sino un intento enorme por reunir y proteger la memoria humana.

    Idea que me queda

    Conservar información no es un acto pasivo: permite que otras personas aprendan, cuestionen y continúen construyendo conocimiento.

    Lectura trabajada

    Vallejo, Irene. El infinito en un junco: la invención de los libros en el mundo antiguo. El libro se utilizó como material de lectura; no se ofrece una copia descargable en esta página.